Cultura Pop

Así fue como vivimos otra grandiosa edición del Festival Nrmal

¿Militares, jóvenes, música, Presidencia? ¡Algo no checa en la ecuación! Al menos mi consciencia histórica tarda en comprender. Estamos en el Deportivo del Estado Mayor Presidencial, Ciudad de México y tal cual una obra surrealista militares cruzan camino con nosotros y en un gesto amable nos saludamos.

¡Esto es NRMAL! Tres escenarios. Veintidós artistas en diferentes procesos creativos respaldados por la vieja guarda que promete culminar con explosiones en el cielo.

En tres jóvenes promesas recae la responsabilidad de calentar los motores de este festival. Norwayy, Sailawway y Mula lo hacen bien. El poder de Dub de Gaita pone a todos a bailar, un enorme respeto se percibe en el ambiente mientras la cumbia colombiana domina los cuerpos de los presentes.

¡Boom! Con tacones, mayones rojos y una gran peluca rubia Of Montreal expone su voz. La timidez se transforma en seducción. Kevin Barnes desnuda la parte superior de su cuerpo para colocarse una bata transparente del mismo color de sus tacones.

Marc de Marco con su sencillez y jovialidad prepara la transición para la saturación sonora de Sleep. Cornelius da un giro tecnológico al saludar a los presentes con ondas reflejadas en una enorme manta blanca. El evento está por culminar y con un español entrecortado Munaf Rayani agradece a México los diez años de espera. Explosions in the Sky domina el ambiente con colores rojos, morados y azules.

Los movimientos catárticos de Rayini acompañan a los de Michael James, sólo para recordarnos
The only momento we are alone. Las ráfagas terminan y la luz de la luna templa la energía que minutos atrás no paraba de explotar.

Explosions in the sky deja el escenario. La gente se retira. En primera fila un LP esperará ser firmado pues no hay tiempo para más.

Por: Eduardo Rivas

 

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