Robert Eggers es de esos directores que iniciaron de forma independiente descubriendo su voz, su estilo, y su narrativa en todos los sentidos. La oscuridad en todas sus gamas es ya hoy por hoy su sello.
Podemos ver desde “La Bruja”, “El Faro”, “El hombre del norte” como juega con el discurso visual metiéndote a la historia a través de las imágenes, el misterio y los silencios de los personajes los cuales son fuertes, fríos en apariencia pero llenos de vida, miedos, pesadillas y un guiño de luz titilante en cada gesto.
“Nosferatu”, un clásico del cine de terror en blanco y negro, es transformado, deglutido y entregado al público para meternos a la pesadilla.
Robert logró encontrar la forma de narrar una historia conocida jugando con el terror con escenas crudas y sangrientas que logran arrebatarte el aliento. Momentos inesperados narrados como un oscuro cuento donde los personajes se debaten su propia existencia en tierras ajenas y al mismo tiempo lugares conocidos.
Busca los recovecos de la protagonista atormentada por sus pesadillas, o mejor dicho por su inconsciente, al mismo tiempo es la sociedad juiciosa donde el placer femenino es un tabú, algo inexplicable.
El pasado y el presente se confrontan cada uno sobreviviendo de un aliento en espera del nuevo amanecer donde los sacrificios han sido el sustento de aquel monstruo aferrado a la imagen desvanecida de lo que fue.
Dos horas bastan para narrar la travesía de una pareja atormentada, la sociedad atropellada por sus miedos, una historia lejana y actual, donde el choque de creencias, donde las mujeres siguen siendo señaladas y delegadas a ser un objeto.
Lo curioso del director es que sus personajes más fuertes siempre son las mujeres, son ellas quienes sostienen al personaje masculino siendo la razón de la lucha.
En esta ocasión sigue siendo la pieza clave para resolver la historia, donde ella es el crucifijo y la salvación. Trayendo el nuevo amanecer, derrotando su parte oscura e integrándola.
Tal vez no seas fan de sus anteriores películas sin embargo “Nosferatu” es una entrega donde explota su capacidad narrativa sin perder su sello.