«Hoppers: operación castor», la película animada más reciente de Disney y Pixar que aterriza en cines con humor y mucha acción explosiva.
Siempre necesitamos una dosis de risas, amistad y aventuras para reiniciarnos pero sobre todo para recordar lo valioso de crear vínculos sanos con nosotros y el entorno.
En la historia dirigida por Daniel Chong, creador de la serie «Escandalosos» en Cartoon, sabemos más menos hacia donde nos llevará, siempre esa búsqueda de unir los mundos el humano y el animal, en esta cinta vemos a Mabel que es una estudiante universitaria que ama los animales y encuentra en una nueva tecnología super secreta la clave para inmiscuirse en el bosque de la ciudad, trasladando su conciencia a un castor robótico hiperrealista. ¿Su objetivo? Unir fuerzas con las especies que allí habitan para salvar el terreno de una amenaza inminente: la construcción de una autopista que forma parte de los planes de reelección del alcalde de la ciudad. Resguardada en su identidad secreta, Mabel explora las maravillas del reino animal y entabla grandes amistades con la fauna local, incluyendo al carismático castor Rey George que se convierte en su aliado clave para reunir a todos los animales y resistir el avance del alcalde.
Pixar lo vuelve hacer, nos entrega una cinta ligera, con un mensaje claro y por supuesto una animación donde cada vez son más pulidos los detalles en cada uno de los personajes ciudadano como se ven hasta el mínimo pelo, los cambios de ojos y esos detalles que a veces pasan desapercibidos. Con ese cuidado en entender a su público que abarca todas las edades nos entregan personajes que se quedan en tu corazón y necesitaras hacer en stickers para enviar por mensajes.
Hoppers nos regresa la capacidad de volver a la empatía de nuestro entorno y lo importante de crear lazos genuinos, los amigos y a luchar por lo mejor para todos. Que no se nos olviden los villanos quienes parecen tener todas las respuestas pero también nos regresan cierta claridad a través de grandiosos chistes.