El director Florian Zeller está creando películas en apariencia sueltas pero al mismo tiempo se unen por un discurso visual sobrio y minimalista en la búsqueda de respuestas y de conectar con el público a través de historias dedazos tan complejos como la paternidad, la salud mental, la pareja y la propia individualidad.
Anthony Hopkins regresa a la secuela de «El padre», junto a Hugh Jackman interpreta a Peter, cuya ajetreada vida con su nueva pareja se ve truncada cuando su ex esposa Kate (Laura Dern), llega con su problemático y distante hijo adolescente, poniendo a la familia en rumbo a una situación peligrosa.
Desde que vimos la película «El Padre» en esta oscura trayectoria. ala perdida de la memoria y su hija quien era la principal cuidadora nos dejó claro Florian su búsqueda de respuestas retratando uno de muchos casos donde la salud mental de ambas partes se v mermando y se vuelven enfermedades silenciosas y lo complejo de las relaciones filiales.
En esta ocasión con «El Hijo» vemos otra cara de la moneda, un padre reincinado su vida con una nueva familia y su ex pareja viviendo del pasado con un hijo adolescente perdido en medio de una separación compleja.
Nos muestra los altibajos de educar a la nuevas infancias desde las heridas con las que fuimos creciendo, este debate de no ser tu padre y al mismo tiempo serlo en mayor o menor dimensión. A lo largo de la película va creciendo la incertidumbre de saber desde donde apoyar a tu hijo, encontrando una parte ausente de ti en todas tus relaciones, evitando ser vulnerable cayendo en los mismos errores, en medio del dolor irte dando cuenta que no sabes por donde salvar a tu hijo teniendo flashbacks de su infancia y preguntándote: ¿dónde fallé?
La complejidad de las relaciones en distintas etapas donde a veces te quedas en el pasad, otras lo evades y continúas dejando heridas expuestas, callando. Abriendo una posibilidad de descubrir los mitos de la «salud mental» de una forma cruda y arrolladora.
Sombría por ratos, fría y minimalista las tomas y las escenas enfocándose en los detalles de los personajes y sus fragmentos expuestos.