Colaboraciones

Him: ¿Y si tu ídolo de la infancia no es lo que aparenta ser?

Cuando Jordan Peele está detrás de un proyecto de terror, sabes que algo bueno está por salir, y ese es el caso de la cinta Him, del director Justin Tipping, en la que conocemos a Cameron Cade, un mariscal de campo en ascenso que ha entregado su vida —y su identidad— al fútbol americano. En la víspera del reclutamiento anual de la liga profesional, un fanático desequilibrado ataca a Cam, quien sufre un trauma cerebral que podría poner fin a su carrera.

Cuando todo parece perdido, Cam recibe un salvavidas de parte de su héroe, Isaiah White (Marlon Wayans), un legendario mariscal de campo con ocho campeonatos ganados y una estrella de la cultura, quien le ofrece entrenar en su aislado complejo, que comparte con su esposa, la influencer Elsie White. Pero, a medida que el entrenamiento de Cam se intensifica, el carisma de Isaiah comienza a tornarse más oscuro y arrastra a su protegido a una perturbadora espiral que podría costarle mucho más de lo que imaginaba.

La película mantiene, durante toda la trama, una intriga sobre lo que está sucediendo y decide dividirse en capítulos para mostrarnos las diferentes facetas por las que atraviesa el personaje. Sin embargo, esto también afecta el desarrollo de la historia, ya que la vuelve predecible por momentos y evita que realmente haya sorpresas en el relato.

No recurre al susto fácil, sino que apuesta por un terror psicológico, como el que hemos visto en películas como Get Out o Us. No obstante, peca de querer abarcar demasiado, y luego las escenas se sienten apresuradas para dar paso a lo siguiente. Nunca sentimos que nuestro protagonista esté realmente en peligro, y, en realidad, desde el inicio entendemos de qué va la trama. Le falta cerrar algunos cabos sueltos, como la parte de la familia del protagonista o ciertos aspectos del pasado de Isaiah, pero la cinta da por entendido que sucedieron y los minimiza, como si no fueran importantes.

La estética visual es hermosa e impactante, pero no lo suficiente como para sumergirte en el ambiente de ansiedad que pretende generar. Solo hay tres escenas que realmente provocan incomodidad, y están muy al inicio; por eso, consideramos que la división en capítulos no es la mejor forma de contar esta historia.
Al final, es una película que vale la pena. Sí, tiene errores en el guion, pero esa parte imperfecta es lo que la hace emocionante y, por momentos, diferente a lo que actualmente vemos en el cine.

Written By

Somos varios robots que trabajamos lo más rápido que podemos para traerte toda la información acerca de música, cine, televisión, cultura. Visítenos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *