La agonía de una sociedad vista desde la estridente y luminosa cabeza de Gaspar NoéAbriré este texto teniendo muy presente, el que ignoremos el juicio externo hacia el director, su vida y acciones personales.
Al crear un juicio con lo externo mánchanos el discurso de la película, y dejamos aún lado el objetivo principal que es leer entre líneas sobre todo lo que hace Gaspar Noé, quien crea un diálogo profundo desde sus propias interrogantes de él mismo y la sociedad.
Damos paso a su nueva película “Lux Æterna” protagonizada por Charlotte Gainsbourg y Béatrice Dalle.
“Charlotte Gainsbourg acepta interpretar a una bruja lanzada a la hoguera en la primera película dirigida por Beatrice Dalle. Pero la anárquica organización, los problemas técnicos y los brotes psicóticos sumergen gradualmente el rodaje en un caos de pura luz… Lux Æterna es un ensayo sobre el cine, sobre el amor por el cine y la histeria en un set de rodaje”.
En 50 minutos tenemos una explosión de discursos sociales basados en la lucha del poder, lucha de la vieja guardia del cine y las nuevas miradas; las mujeres y su rol en la industria.
Es mucha información sin embargo se mezclan con sutileza como la misma violencia de va desatando en el caos de buscar seguir perteneciendo.
Abre impecablemente con escenas de quema de brujas, y una platica entre Beatrice y Charlotte sobre el mismo tema y el eterno debate del cuerpo de la mujer, como los hombres tiene esa visión de que son objetos y sin importar la situación tiene que lucir sexys.
Conforme transcurre las escenas vemos la lucha de poder y la necesidad de despojar a Breatrice a una esquina, desmeritando su capacidad y autoridad.
Lo mismo sucede con las actrices en actrices poniéndolas como simples bellos objetos, donde ellas reclaman respuestas ante la ausencia de orden.
Meintras que Charlotte busca urgentemente resolver tan situación personal, sin embargo también su necesidad humana es ignorada.
El caos, la ira y la incertidumbre crean la tensión suficiente para mantenerte incómoda, es ahí cuando la magia de Gaspar abre las puertas entre luces y sonidos estridentes del foro de filmación, todo parece ser un juego diabólico para mostrar un rostro más basado en el sufrimiento y agonía de mentes quemadas en una hoguera por sus propios demonios y el egoísmo de quien están detrás de la cámara.
Todo parece ser una constante agonía de siglos y siglos de quemar y señalar en base a nuestros prejuicios, ahora no será vestida con una túnica de algodón sino con ropa más actual.
