El director Joe Wright decidió hacer un fragmento de la historia inglesa y mundial con las grandes caracterizaciones de Gary Oldman, quien ganó un Golden Globe por ser Winston Churchill, junto a Lily James, Ben Mendelsohn, entre otros grandes actores.
La historia se basa en el momento que la Segunda Guerra Mundial está más fuerte debido que los nazis están invadiendo todo lo que está a su paso, siendo Inglaterra el siguiente objetivo y es cuando los ingleses deciden cambiar al primer ministro, siendo Winston Churchill el elegido por unanimidad pero temerosos de lo que podría suceder.
Aquí vemos a Churchill en una encrucijada; intenta conciliar La Paz o declara la guerra directamente, mientras su partido lo presiona, el Rey piensa en salir del país, pocos son sus aliados, serán horas de largas decisiones y tratar de que el país no se colapse ante lo que decida.
La película mantiene un ritmo que no te dejará distraerte, entre escenas en el palacio, en el búnker donde toman las decisiones, y la urgente necesidad de sacar a unos soldados de la isla De Dunkirk (después vean la que hizo Nolan “Dunkirk”). Al filo de la butaca irán descubriendo los matices de un hombre para muchos un líder para otros un ogro, pero un hombre que también siente.