Estrenando una de las facetas de la nueva idiosincrasia sonora de El Faro, “Algo bueno” se erige
como una canción bailable que hace resonar guitarras acústicas, sintetizadores, colchones
corales y carismáticos riffs de guitarra eléctrica para relatar el inicio de un viaje personal, aún sin
billete de vuelta, que empieza con la obsesión colectiva por “sacar algo bueno” de todo
contratiempo.
Recorriendo el camino imaginario que podría unir a Pulp con Astrud, a Los Planetas con Bon Iver,
y durante los 3 minutos y 32 segundos que dura el corte, la banda sumerge al oyente en un
terremoto de emociones y arreglos in crescendo, terminando con una pista de baile iracunda y la
repetición sin fin del mantra “voy a sacar algo“.