Las miradas en común, las penas compartidas e incluso el humor, se convierten en los valores compartidos. Así se forma Jaguar, cuando dos colombianos en Europa, Paulo y Raúl, rápidamente encuentran el terreno común, ese Jaguar, ese espacio de lo posible: para compartir y disfrutar. Un amigo los invita a formar una banda que, aunque dura poco, los deja con las ganas de producir canciones y acercarse musicalmente.
Un trabajo de improvisación y búsqueda común fue dándole forma y color a lo que finalmente sería «Madremonte», un proyecto debut en el que se juntan estas inclinaciones e inquietudes musicales del Caribe, del Pacífico, de la Cordillera Andina, el Zouk, la Cumbia, la Salsa, el Bolero y también el Rock.
«Madremonte» es una deidad de orígen indígena que tiene varios paralelismos en toda América del Sur, es la fuerza telúrica personificada a veces protectora, guardiana de la selva y los animales, a veces en jueza todopoderosa al acecho de las acciones necias de los hombres.
«Madremonte» es un álbum lleno de la energía de la madre natural, repleto de ritmos a los que no puedes escapar. Armonías, maquetas, estructuras y también algunas improvisaciones desde cero crean la base de lo que sería una mezcla muy poderosa de influencias musicales. Los ritmos infecciosos y los bajos de Zouk y Champeta de Paulo en “Báilalo tú también” y “Síguele el paso” arrastran los cuerpos dotados para el baile y los que no como en una corriente al centro de la pista, cuando se unen bombos y bajos, le acompañan unas cajas sincopadas, y pegajosos grupos de notas punteadas de guitarra.